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viernes, 29 de marzo de 2013

VIERNES SANTO

Como parece que se está haciendo habitual en los tres últimos años tampoco veremos cofradías en la calle d Córdoba. Desde aquí nuestro más sincero abrazo ante esta situación tan dura para una hermandad, como es llevar tres años trabajando sin poder salir con sus Titulares por Córdoba.  Pachi.

domingo, 30 de septiembre de 2012

QUE MÁS SE PUEDE DECIR


Comentario sobre la no-salida de Ntra. Sra. del Socorro.

A un día del tradicional último Domingo de Septiembre, un Domingo reservado para ver a Ntra. Sra. del Socorro paseando por su barrio, pero este año la Hermandad no ha querido pasear a su Madre y Reina. Los problemas económicos de la Hermandad son reales, pero lo que no puede ser es que dejemos apartada la devoción que todo un barrio llamado Córdoba le tiene a Ntra. Sra. del Socorro, poniendo por escusa los problemas económicos. Me explico, El hecho de no salir por las calles del barrio por los problemas de la Hermandad no tienen razón de ser, porque fácilmente se le puede hacer un rosario vespertino a Ntra. Sra. del Socorro en su día, el último domingo de Septiembre; sin música, sin cirios, sin flores, y sin fuegos artificiales. Unas humildes parihuelas bastan para hacer que el pueblo cordobés pueda ver a su Madre del Socorro cumpliendo sus plegarias. Ya sabemos que las marchas, las flores, las decoraciones y los fuegos artificiales hacen mucho más lucido el cortejo, pero no es el hecho de cuanta más belleza tiene el cortejo mejor es, sino el hecho de que Ntra. Sra. del Socorro vea a su pueblo entorno a ella. Nos hemos acostumbrado a ver a los pasos lucirse, llenarlos de flores, cirios... Cuidado, yo no digo que no se adornen, pero la belleza la tiene la Virgen María, ella es la Madre de Dios, y una Imagen de una Virgen María no es algo que podamos decir: ¡Qué escultura! No, la Imagen es algo más, ya que la Imagen de una Virgen María la ha hecho imaginero se ha puesto en manos de Dios para que le vaya guiando, y le muestre cómo es la belleza de María.

                                         Un saludo, Jose.